lunes, 25 de junio de 2012

¿Cómo entendemos la Cooperación Internacional?



Tania Ruiz Danguillecourt


Hoy constituye un reto definir lo que entendemos por Cooperación Internacional, al menos lograr un concepto único y ajustado a nuestra realidad internacional, máxime cuando se ha utilizado y se utiliza de manera indiscriminada para diversas relaciones entre países.

Hay varios autores que prefieren el análisis a partir de separar el concepto, denominando a la cooperación como la labor que, de conjunto, realiza un grupo de personas o instituciones hacia un objetivo común, el desarrollo. Esto hace que el análisis se torne interesante porque….???Todos consideran igual el termino de desarrollo???.

Innegablemente los enfoques resultan muy diferentes, de seguro la visión del FMI, del BM, no resulta similar a la de las organizaciones sociales por solo mencionar alguna. La visión que cada organización, país, partido, le dé a la cooperación, depende en gran medida del sistema de relaciones que tengan establecidos, de su identidad y filosofía de sobrevivencia.

Sería oportuno para continuar el análisis replantearnos algunas preguntas que se hacen los teóricos ¿por qué es necesario cooperar? ¿Cómo lo hacemos?, ¿apoyamos, enseñamos, transferimos o satisfacemos necesidades? ¿sobre qué trabajamos, causas o efectos? O al final..??lo hacemos todo??.


Puede ser el caso que se apoyen procesos, sin el debido y necesario análisis, y sin embargo se está apoyando estructuras que generan efectos negativos en las poblaciones e injusticias sociales.


Hay un elemento básico coincidente entre varios autores y es el hecho de que la cooperación solo es positiva y efectiva si….¨ responde a prioridades, estrategias y metas de la población con la que se trabaje, definidas en un proceso endógeno, que atienda a sus tiempos y prioridades¨1

La cooperación resulta efectiva cuando son los propios actores locales los que asumen las tareas del desarrollo de sus territorios, estableciendo relaciones de respeto y solidaridad entre iguales, con la diferencia de que unos tienen un poquito más de capacidades instaladas y de recursos financieros que los otros.

Para concluir este articulo, solo acotar algunos riesgos ya presentes en la cooperación internacional:

* Se impone, en no muy pocos casos, la voluntad de un donante, quien idea, diseña y evalúa, sin tener en cuenta a los diferentes actores implicados, fundamentalmente los beneficiarios del desarrollo.
* Se impone, también, las transferencias de capacidades y tecnologías de los donantes en una sola dirección, en lugar de potencializarse y/o fortalecerse las capacidades locales.
* Se acentúa y divulga más el logro de resultados visibles y de corto plazo que todo el proceso que implica fortalecer las capacidades locales e institucionales de los países.
* El excesivo uso de los especialistas y expertos externos, sobre todo en el control y fiscalización, dejando a un lado el uso de las capacidades locales.
* La trasferencia de tecnologías sin análisis de pertinencia y sostenibilidad, lo que genera un desaprovechamiento de las potencialidades del país receptor, cierta dependencia a estas tecnologías importadas y la anulación de espacios de prácticas de iniciativas locales.
1 http://dicc.hegoa.efaber.net/.Diccionario de Acción Humanitaria y Cooperación al Desarrollo de HEGOA.
- www.odg.cat. Observatorio de la Deuda de la Globalización.


BIBLIOGRAFÍA

- ORTEGA CARPIO, Mª Luz (1994): Las ONGD y la crisis del desarrollo. Un análisis de la cooperación con Centroamérica. IEPALA, Madrid.
- GÓMEZ GALÁN, Manuel y SANAHUJA, José Antonio (1999): El sistema internacional de cooperación al desarrollo. Una aproximación a sus actores e instrumentos. CIDEAL, Madrid.
Biblioweb:
- http://dicc.hegoa.efaber.net/.Diccionario de Acción Humanitaria y Cooperación al Desarrollo de HEGOA.
- www.odg.cat. Observatorio de la Deuda de la Globalización.

1 comentario:

  1. Me parece que este artículo no tiene desperdicio...
    Estoy "superdeacuerdo" en algunos de los comentarios últimos. El mundo de la cooperación está impregnado de intereses que muchas veces no son precisamente altruistas. Gracias, que en otras ocasiones, si lo son...
    Pero uno de los mayores problemas: los donantes solemos ser demasiado egocéntricos ¿por qué nos empeñamos en pensar que sólo lo nuestro está dentro de lo que llamamos desarrollo? Queremos transformar a determinadas poblaciones acercándolas a nuestro sistema... y eso, ni es justo, ni es inteligente. Mejor sería si otros tuvieran diferentes ideas, también creativas, para enfocar "su desarrollo".
    Y casi todo enfocado en el mismo sentido: llevamos expertos "nuestros", enfocamos los proyectos hacia lo que "nosotros" creemos oportuno, aportamos "nuestra" tecnología... ¡parece como si el objetivo fuera darnos satisfacción a "nosotros mismos"!
    El mundo de la "ayuda al desarrollo" está impregnado de problemas importantes... y los que estamos en él, somos los responsables.
    ¿Qué debemos hacer? Lo primero, no ser tan "prepotentes", dejemos que otros se expresen... Y después, no ser tan “prepotentes”, conformémonos con pequeños proyectos más fácilmente sostenibles.
    El océano lo forman millones de pequeñas gotitas de agua; la playa, millones de minúsculos granitos de arena. Todos ellos son importantes, si no estuvieran, no tendríamos ni océanos, ni playas. Mejor poco y bueno, que mucho malo.

    ResponderEliminar